México: carencia de especialistas en enfermedades crónicas

MÉXICO, DF(SUN) El futuro alcanzó a México y no está preparado para hacerle frente. Las enfermedades que se preveían hace décadas llegaron, pero no así los médicos que se encarguen de aliviarlas. Nuestro País carece de especialistas suficientes para atender los nuevos males que aquejan a los mexicanos, en especial a los de menos recursos económicos y de comunidades marginadas.

Los médicos especialistas se han convertido en un lujo que forma parte del sector privado o sólo de quienes tienen acceso a los principales hospitales e institutos públicos de salud que se concentran, exclusivamente, en las principales ciudades del país y que enfrentan problemas de saturación.

De acuerdo con expertos y estudios en la materia, desde hace décadas se preveía que, al aumentar la esperanza de vida, se registrara un cambio de hábitos alimenticios y una vida más sedentaria; los mexicanos tendrían nuevos padecimientos, principalmente crónico-degenerativos que requieren de médicos especialistas.

Pero ni las autoridades del sector Salud, ni las universidades tuvieron la visión de futuro para impulsar la formación de especialistas en oncología, geriatría, nefrología, neumología, radiología, cirugía plástica y reconstructiva, alergia e inmunología, genética y reumatología, que actualmente urgen en el País.

Las cifras son contundentes. En geriatría, por ejemplo, en todo el país sólo hay 400 especialistas, conforme a datos del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam). Es decir, 400 geriatras para una población de más de 10 millones de adultos mayores, que representan 9% de la población total que requieren cada día una atención médica más especializada.

Lo mismo ocurre con oncología, en la que sólo hay mil 200 especialistas para todo el país, de acuerdo con datos de la Sociedad Mexicana de Estudios Oncológicos que reúne a todos los profesionales de este campo de trabajo. Esta cifra es claramente insuficiente para atender adecuadamente una enfermedad que es la tercera causa de muerte en la República Mexicana.

Cada año, más de 80 mil personas en México fallecen por tumores malignos y se detectan 125 mil nuevos casos de cáncer. Ese es el tamaño del reto en este sector.

Lo mismo ocurre con nefrología, en la que se tiene un poco más de 800 nefrólogos en el país para prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades renales.

Ello, a pesar de que actualmente hay 9 millones de mexicanos que tienen insuficiencia renal crónica causada por la diabetes e hipertensión, de los cuales 129 mil se encuentran graves.

A inicios del presente año, Abelardo Meneses García, director del Instituto Nacional de Cancerología, evidenció la falta de especialistas sobre todo en las áreas de oncología pediátrica, hematoncología y radioterapia.

El funcionario advirtió que persiste la idea de que se titula “un buen número” de médicos, pero lo cierto es que no hay especialistas en el ramo. En México, recordó, hay unas 116 escuelas o facultades de Medicina y sólo ocho tienen la materia de Oncología en sus asignaturas y en algunas ocasiones es de carácter optativa.

Cifras del sector Salud y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportan que hay 259 mil médicos en todo el Sistema Nacional de Salud, de los cuales alrededor de 38% corresponden a médicos especialistas, es decir, 95 mil. Pero la mayoría de ellos son especialistas en males que ya no son los de mayor demanda de la población.

Entidades como Oaxaca, Chiapas, Estado de México y Puebla son las que registran el mayor déficit de expertos. A éstos se suman también Veracruz, Guerrero, Quintana Roo, Hidalgo y Guanajuato.

El 80% de los médicos especialistas se encuentran concentrados en las grandes ciudades, mientras que hay grandes carencias en las zonas suburbanas y rurales, lo que deriva en una desigualdad en la atención médica.

Un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), titulado “El Panorama de la Salud 2013 (Health at a Glance 2013)”, señala que a pesar del gran incremento en el número de médicos desde 1990, México tiene 2.2 doctores por cada mil habitantes, uno menos que el promedio de la OCDE de 3.2, lo que deriva en un efectivo acceso a los servicios de salud.

Para conocer la opinión de la Secretaría de Salud (Ssa) sobre la falta de especialistas en el país, se solicitó una entrevista con Eduardo González Pier, subsecretario de Integración y Desarrollo del sector Salud, pero el área de Comunicación Social de la dependencia respondió que el funcionario estaba muy ocupado.

Sin embargo, de acuerdo con reportes de la misma Ssa, se necesita romper con la formación inercial de especialistas que privilegian los padecimientos que ya no responden al panorama epidemiológico que enfrenta el País.

Y es que en el pasado Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas 2013, en la que participaron 25 mil médicos para la asignación de siete mil lugares, se observó que las especialidades con el mayor número de plazas fueron: medicina familiar, medicina interna, pediatría, anestesiología, cirugía general y ginecoobstetricia.

Para las autoridades de Salud, estas especialidades ya no responden al perfil epidemiológico del país. Ahora, señalan en sus análisis, se requieren expertos en áreas como geriatría, neumología, radiología, siquiatría y medicina de rehabilitación.

De manera adicional, los resultados del Consenso Interinstitucional para la Formación de Médicos Especialistas en México 2012, concluyeron que actualmente las escuelas de Medicina están formando más médicos generales de los que se pueden contratar y no existe una política interinstitucional para la contratación del egresado de esta rama, pues se desconoce cuál es la necesidad real de los médicos.

El destino nos alcanzó

Mayra Galindo Leal, directora de la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (AMLCC), define así la situación de nuestro país: “El destino nos alcanzó en esta enfermedad y en otras, porque no hay suficientes especialistas”.

Nunca pensamos, dijo, que el cáncer nos alcanzaría y tendríamos estos índices tan altos de casos de morbilidad y mortalidad.

Desde su análisis, ni las autoridades de Salud, ni las universidades tuvieron la visión para ofrecer estas especialidades a los estudiantes de Medicina.

“Eso fue lo que pasó y ahorita que tenemos tanta necesidad de estos especialistas nos vemos en la realidad que son muy pocos para la población mexicana que se está enfermando de cáncer”, destaca.

El otro problema, abunda, es que la mayoría de los especialistas prefieren quedarse en las grandes ciudades en donde tienen facilidades y muchos pacientes, y no así en otros lugares del país que no tienen todos los recursos tanto hospitalarios, de equipos y pacientes económicamente de buen nivel, en donde nadie quiere ir.

En esto también coincide Maki Ortiz Domínguez, presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara de Senadores, quien considera que la falta de expertos en algunas regiones se debe a que el médico no se quiere ir de las grandes ciudades, ya que le resulta más cómodo y tiene más posibilidades de progresar.

Y en otros casos, afirma, esto se debe a la falta de seguridad que se vive en algunas regiones. Tal es el caso de Tamaulipas, en donde hay un centro de alta especialidad, pero se ha batallado mucho para conseguir los médicos especialistas.

Esos son parte de los retos que, asegura la también médico-cirujano, tiene el sector Salud que se podrían resolver con una mejor oferta salarial para el especialista, y trabajar de manera conjunta IMSS, Issste, Secretaría de Salud y Pemex para llenar la falta de especialistas en determinados lugares.

Maki Ortiz, quien fuera subsecretaria de Integración y Desarrollo del sector Salud de la Ssa en el periodo 2006-2011, considera que para algunos parece fácil decir que sí se necesitan más médicos y se deben abrir más plazas para formación.

Pero la realidad, dice, es que aun consiguiendo el dinero en el Congreso de la Unión, no hay el suficiente número de profesores ni hospitales adonde se pudiera mandar a estos jóvenes.

Desde su experiencia, esta es una de las problemáticas por las que se tiene este círculo vicioso. “No tenemos más especialistas porque no hemos podido formar más, es cuestión de recursos y de falta de campos clínicos para la formación de estos especialistas”, concluye.

Para enfrentar este problema, la senadora propone abrir plazas para geriatras, nefrólogos, oncólogos, que son las que actualmente se requieren, y disminuir cada vez más las de pediatría y ginecología, que son las que menos se están necesitando. “Se ha comenzado a hacer, pero se requiere de más determinación”, afirma