Los Doctores de la Risa

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El don de despertar en los niños la alegría a través de la gracia que generan con sus gestos, canciones y bailes es el propósito por el cual nació el grupo de los Doctores de la Risa.

Este grupo conformado por 33 personas entre las que están estudiantes, médicos, amas de casa y maestros llevan a niños enfermos de diferentes instituciones médicas la alegría de seguir siendo niños a pesar de padecer enfermedades como el cáncer.

Los Doctores de la Risa nacieron en el 2005 cuando Adrián Hernández mejor conocido como “Doctor Maromas”, decidió tomar un curso en la Ciudad de México y de ese modo reforzar su trabajo en terapia musical.

“Yo estudie y me dedico al teatro y a la música, cuando viajé a la Ciudad de México me gustó tanto la idea que decidí hacer y formar el grupo, lo hacemos como voluntarios porque es una manera de sacar lo que nosotros como personas también traemos dentro”, mencionó el fundador del grupo Adrián Hernández.


Es a través de una guitarra, una nariz roja, sombreros y una bata blanca como los profesionistas se transforman en “doctores” para de ese modo llevar un poco de diversión a los pacientes del Hospital Infantil.

Desde el momento en el que entran a la institución el semblante de los niños cambia ya que una carita triste se transforma dibujándose en ella una sonrisa al ver a los “doctores” quienes pasan por todo el pasillo cantando, bailando y hasta aplaudiendo.

“Cuando nos acercamos a cualquier lugar a brindar la terapia percibimos un lugar difícil de tratar ya que una enfermedad siempre se relaciona con el dolor y tristeza , todos los hospitales son pintados de un solo color, dos o si a caso tres, nosotros con nuestra alegría y valor nos encargamos de llenar el lugar de colores ya que buscamos despertar esa alegría que los menores pierden por las enfermedades que padecen, es una manera de que ellos y nosotros salgamos de la rutina”, agregó Hernández.

El ver cómo se transforma el dolor por una risa es la mejor satisfacción que le ha quedado a estas 33 personas las cuales cada miércoles dedican una o dos horas de su tiempo para divertir a niños que están en algún tipo de tratamiento del Hospital Infantil.

Además de los pacientes del hospital los Doctores de la Risa también acuden a otras instituciones médicas de la ciudad como la clínica 33 del Seguro Social, el DIF y Apanical.

La dinámica no sólo consiste en bailar y cantarle a los enfermos, si no también en realizar una plática de acercamiento con los menores donde tratan de conocer un poco más sobre la enfermedad que padece el menor.

“No tenemos la necesidad de hacer voces y crear números especiales para visitar a los pacientes, con sólo llegar, acercarnos y platicar, cantarles, bailarles y demostrarles la gracia de la vida y confianza en ellos es como se puede cambiar un estado de ánimo, no somos payasos, nos ponemos una nariz roja pero nos caracterizamos como doctores, la técnica está en ser uno mismo”, comentó el fundador del grupo.

El proyecto inició en el Seguro Social y desde el momento en que empezó sus labores han acudido al Hospital Infantil a llevar esta terapia que además de motivar a los niños y sus familiares también sirve para alentarlos a ellos para seguir adelante dentro de Doctores de la Risa.

Es por ello que además de impartir las terapias en los enfermos se realizan diferentes talleres de la risa los cuales se imparten de manera gratuita dentro del Hospital Infantil donde el propósito es darle alegría a la vida.

Uno de estos talleres se ofrecerá el sábado de cuatro a cinco de la tarde y se impartirán pláticas de risoterapia, musicoterapia animada y el yoga de la risa.

“Queremos seguir alegrando gente, que se unan más personas, que tomen los cursos y que aprendan a ser ellas mismas y que tengan esa capacidad de transmitir su gracia y simplicidad a los demás, los talleres y el grupo de Doctores de la Risa son gratuitos y de manera voluntaria sólo hay que aprobar la prueba, la cual sólo consiste en mostrar la simpatía que llevamos dentro, yo tengo un mes que inicié en esta bonita acción y es muy satisfactorio ver la felicidad que les transmitimos a los niños y que a nosotros no nos quita nada, al contrario nos hace crecer como personas”, comentó Emma Torres, de 44 años, quien es trabajadora social y doctora de la risa.

El grupo de “doctores ”es un proyecto el cual se ha encargado de llevar alegría a quienes han tenido la oportunidad de verlos, es por ello que han recibido apoyo de diferentes instituciones como Gobierno del Estado y el Instituto Chihuahuense de la Cultura.

Al final de la visita los Doctores de la Risa se despiden de los menores y realizan una terapia para ellos donde sacan todo lo que los menores les transmitieron para de ese modo, en la próxima visita, poder hacerlos reír más y pro vocar que liberen sus emociones y dejen fluir su alegría.

Fuente: http://www.nortedigital.mx/article.php?id=25626

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