¿Sobran o faltan médicos en México?

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Indudablemente que es un excelente logro del IMSS el que, de 1972 a la fecha, ya ha formado aproximadamente 75 mil médicos especialistas, de los cuales dos mil 512 han provenido de otros países. El director general del IMSS, José Antonio González Anaya, señala que tan sólo este año egresarán tres mil especialistas formados en el Instituto, al que fortalecerán para brindar servicios de calidad. Un buen número de ellos reemplazará parcialmente a los cerca de dos mil 500 médicos que anualmente se jubilan en el IMSS.

Por otro lado, en días recientes el secretario de Salud del DF,Armando Ahued, alertó sobre la falta de médicos especialistas en el sistema de salud pública de la Ciudad de México, y que la dependencia a su cargo tiene vacantes 400 plazas por honorarios, problemática no sólo local, sino nacional, y aseveró que en el caso de los médicos especialistas el IMSS tiene dos mil vacantes y que dentro de tres años serán 15 mil. Añadió que las necesidades van en aumento y no hay doctores suficientes, principalmente en algunas especialidades.

Pregunta y duda frecuente es si en México faltan o sobran médicos. A escala nacional, de acuerdo con Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (Incide Social), por cada dos mil habitantes hay tres médicos, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre dos y tres médicos por cada mil habitantes. Con base en esto, desde el punto de vista numérico, no sobran médicos: faltan.

A este déficit hay que añadirle varias facetas no resueltas que redundan en complicar la atención médica adecuada.

OS comento, relacionado con las residencias de especialización y la educación médica, es en los médicos, el activo de un país, en quienes recaen de forma importante las acciones de promoción, prevención, atención médico-quirúrgica y rehabilitación de sus problemas de salud. De alguna manera, también corresponde a estos médicos el análisis de los sistemas de salud, de su equidad, eficacia y de la calidad de atención, así como de las carencias y problemas que presenta para proponer políticas públicas que lo mejoren y transformen.

Un sistema de salud equilibrado debe permitir una adecuada planeación de recursos humanos; las metas educativas deben corresponder a las demandas laborales, tanto en la formación de médicos generales como de especialistas de las diferentes áreas de la medicina, y éstas últimas deben responder a los requerimientos epidemiológicos que presenta una nación. Hay que tener el mercado laboral de los médicos bien definido. Pero en México esto no ha sucedido.

Tenemos un déficit de médicos por una mala distribución geográfica, consecuencia lógica de la limitación de oportunidades de crecimiento social en las zonas marginadas y una política de contratación incierta. A pesar de ello el aumento de las escuelas de medicina en el país ha producido una mayor cantidad de médicos y, de hecho, somos porcentualmente uno de los países dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que mayor proporción de crecimiento presentamos en los últimos lustros en la formación de recursos humanos en salud. A pesar del incremento de estos índices, ello no nos ha llevado a superar cabalmente la desigualdad provocada por la inadecuada distribución de los médicos en el país.

OS añado y resumo que la fragmentación del sistema, la falta de definición de un modelo universal de atención primaria, la ausencia de una política de contratación de médicos generales, aunada a una política que da preferencia a la atención médica especializada son factores que han venido provocando una mayor contratación de médicos especialistas, que a todas luces no ha sido la solución a problemas. Dadas las tendencias de mayor contratación de especialistas que presenta el país, el sistema nacional de residencias médicas, de alguna forma, debería haber sido modulado para tomar en cuenta las necesidades de los cambios epidemiológicos, de las alteraciones demográficas (mayor número de geriatras y especialistas hacia la edad avanzada y una gradual disminución de pediatras), el crecimiento esperado del sector y los factores de jubilación y retiro. Sin embargo, esto no ha sucedido.

TRES APOSTILLAS Insistimos: nuestro sistema de salud es fragmentado, donde las instituciones que lo componen tienen distintos modelos de atención primaria, los cuales varían periódicamente, de acuerdo con las necesidades del momento, por lo que la preparación adecuada de los médicos para ejercer y desarrollarse en ellos no ha sido adecuadamente planeada.

Es un sistema que finca su organización en la atención primaria y que presupuestalmente relega el modelo a un segundo término, pues las contrataciones de médicos generales son relativamente escasas; esto ha provocado una población de médicos generales subempleados a pesar de que siguen siendo sumamente necesarios en las zonas marginadas de la nación.

El sistema nacional de residencias no ha tenido un crecimiento ordenado y planeado; esto ha dado origen a que las necesidades actuales, en ciertas especialidades, no puedan ser satisfechas.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/alfonso-aguilar/2013/02/24/885842

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